Educación gratuita?
“Educación gratuita para todos!”, “la educación es un derecho para
todos!!”, “no al lucro!!”,”educación publica, gratuita y de calidad para tooodooos!!”...
Ya llevamos mas de dos años
escuchando lo mismo, sin que nadie se detenga un momento y se pregunte si
acabando con el lucro mejorara la calidad de la educación, si realmente la
gratuidad esta tan íntimamente unida a la calidad, nadie hace ver la realidad
de que los derechos de unos son los deberes de otros, nadie se pregunta nada, solo
se repiten y se vuelven a repetir los mismos slogans una y otra vez, sin
desarrollarlos en lo mas mínimo.
Esta claro que el pueblo chileno esta plagado de subnormales y cavernícolas
fácilmente manipulables, borregos que siguen a su pastor, y ese borreguismo natural del chileno medio es el que le hace
adherirse a esta causa aparentemente tan noble y justa, sin preguntarse hacia
donde va la cosa.
Estuve leyendo hace poco, el libro de ese sociólogo Alberto Mayol, “no
al lucro” y debo decir que es una verdadera mierda, pura propaganda comunista,
que asco. Estos “intelectuales” junto
con los dirigentes estudiantiles que tanto les gusta salir en la tele, llevaran
a chile a un pensamiento cada vez mas comunista y retrogrado, cosa muy grave y
preocupante.
Llama la atención también como la concertación se ha apropiado del
movimiento, convirtiendo sus demandas en las mismas que las suyas y poniendo al
frente a su paladín favorito, Michelle Bachelet, asegurando que esta vez si que
si, va a dar educación gratuita.
Esta señora carece en absoluto de capacidad para gobernar, y es
claramente un títere de la
Concertación , un títere con todas sus letras aunque nadie lo
diga. Que la mayoría de los chilenos no se percaten de algo tan evidente y en
esta nueva elección presidencial vayan a volver a votar por ella solo por el
hecho de que “dará educación gratuita!!!”, demuestra una vez mas el
austrolopitecus cerebro del chileno medio.
La democracia consta del poder de la mayoría, y como la mayoría en este país
son subnormales sin pensamiento propio con menos neuronas que un pepino, esta
está condenada al fracaso. En la democracia no cuenta la calidad sino la cantidad. Así, el voto de la minoría de inteligentes, cultos e idealistas no tiene nada que hacer contra el de la mayoría borrega, inculta, materialista y estúpida.
Los políticos dependen del voto del populacho y como el slogan
“educación gratuita bla bla” se ha transformado en algo incuestionable e intransable
para la mayoría, vemos lo que vemos, todos o casi todos los honorables
candidatos a lamerle las patas a la
nueva religión de las masas.
El que de “más gratuidad” es el que ganara, el que más mal hable del lucro es el que
ganara.
El lucro, como dijo en una ocasión el chacón Villegas, se ha convertido
en algo “obsceno”, inmoral y total y completamente condenable. Solo con decir
esa palabra ves a las masas frunciéndote
el ceño con cara de repulsión y odio. Se llega al extremo de golpear a quien no
quiera ir a las marchas. El nuevo dios de las masas, el benévolo y
todopoderoso “sr educación publica,
gratuita y bla bla” y su nuevo satanás, el malvado, diabólico y mefistofélico “sr lucro”, conforman una
religión de fanáticos que no aceptan blasfemos ni herejías. Si no estas con
ellos debes ser crucificado, empalado y quemado vivo, como mínimo.
La verdad es que el Estado debe garantizar la educación para el pueblo,
y la educación para el pueblo es la educación básica y secundaria. Allí es
donde debe hincar el diente con mayor fuerza para tener un pueblo culto y con
altos valores.
Que el 80% de los chilenos sufran de analfabetismo funcional al
completar su educación secundaria, es decir, que no entiendan lo que leen, es
algo que debería preocuparnos muuuucho más que la “gratuidad”.
Tal vez los profesores no tengan la calidad o la competencia necesarias,
tal vez el Estado no esta haciendo bien su trabajo allí, tal vez el chileno
medio es realmente un troglodita, una semi-bestia al que solo se le puede
enseñar ciertas cosas básicas ya que posee una capacidad intelectual muy
limitada y estrecha, o tal vez una combinación de todo. El punto es que estamos
mal, y también mal enfocados en el asunto.
La concertación se dedico a ampliar la inclusión en la educación
superior, otorgando cada vez mas becas, pero la calidad prácticamente no la
toco, la dejo ser. Y así seguirá con la Dra Bachellet cuando vuelva a
ser presidenta de nuestra nación, seguirá otorgando becas, o quizás dé
educación gratuita para algunos o para muchos o para todos, pero la calidad seguirá
estando atrás de la política
concertacionista de inclusión masiva en la educación superior.
La masificación de algo produce su devaluación y perdida de calidad, eso
es un hecho, y lo mismo pasa con la educación. Si se masifica la educación
superior através de la “educación
publica, gratuita y de calidad para tooodooos!!!!”, su calidad disminuirá
progresivamente hasta alcanzar un nivel promedio ínfimo, para que las masas
puedan sacar su titulo, y las pocas personas que realmente merecen ser
profesionales se contaminaran con la masa, que tiende a arrasar con todo lo que
no sea vulgar, con todo lo que no sea masa.
La educación superior NO debe ser “gratuita y para todos!!!”, ya que no
todos tienen las competencias necesarias para ser un buen profesional, no todos
somos “diamantes en bruto”, no todos somos iguales. La educación básica y secundaria tal vez y digo tal vez pueda
serlo, “educación básica y secundaria publica,
gratuita y de calidad para todos!!” , tal vez. Pero la educación
superior, la especialización, el profesionalismo no es para todos. No somos
todos iguales, y no tenemos las mismas capacidades. La naturaleza es aristocrática, en la naturaleza no existe el comunismo, y contra la naturaleza no hay victoria posible, la realidad es invencible.
La educación superior debe ser por tanto, accesible solo para nuestros
mejores elementos, los mas capacitados, los que se elevan por sobre la masa de
borregos mediocres y manipulables, siendo criterioso con la vara de medir, ya
que en este país no se puede exigir demasiado. Debe ser también un lugar de
gran prestigio, con un ambiente exclusivo para nuestra elite nacional.
Y esos individuos que pueden formar parte de esa elite, pueden nacer en
cualquier estrato social, no solamente de los poderosos, y es deber del Estado
desarrollar estrategias para poder captarlos, extraerlos de las masas y
ponerlos junto a sus “iguales”.
Alguien reclamara "pero en Europa...". Chile no
es Europa.
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