sábado, 13 de abril de 2013


Educación gratuita?

“Educación gratuita para todos!”, “la educación es un derecho para todos!!”, “no al lucro!!”,”educación publica, gratuita y de calidad para tooodooos!!”...
Ya  llevamos mas de dos años escuchando lo mismo, sin que nadie se detenga un momento y se pregunte si acabando con el lucro mejorara la calidad de la educación, si realmente la gratuidad esta tan íntimamente unida a la calidad, nadie hace ver la realidad de que los derechos de unos son los deberes de otros, nadie se pregunta nada, solo se repiten y se vuelven a repetir los mismos slogans una y otra vez, sin desarrollarlos en lo mas mínimo.

Esta claro que el pueblo chileno esta plagado de subnormales y cavernícolas fácilmente manipulables, borregos que siguen a su pastor, y ese borreguismo  natural del chileno medio es el que le hace adherirse a esta causa aparentemente tan noble y justa, sin preguntarse hacia donde va la cosa.

Estuve leyendo hace poco, el libro de ese sociólogo Alberto Mayol, “no al lucro” y debo decir que es una verdadera mierda, pura propaganda comunista, que asco.  Estos “intelectuales” junto con los dirigentes estudiantiles que tanto les gusta salir en la tele, llevaran a chile a un pensamiento cada vez mas comunista y retrogrado, cosa muy grave y preocupante.

Llama la atención también como la concertación se ha apropiado del movimiento, convirtiendo sus demandas en las mismas que las suyas y poniendo al frente a su paladín favorito, Michelle Bachelet, asegurando que esta vez si que si, va a dar educación gratuita.
Esta señora carece en absoluto de capacidad para gobernar, y es claramente un títere de la Concertación, un títere con todas sus letras aunque nadie lo diga. Que la mayoría de los chilenos no se percaten de algo tan evidente y en esta nueva elección presidencial vayan a volver a votar por ella solo por el hecho de que “dará educación gratuita!!!”, demuestra una vez mas el austrolopitecus cerebro del chileno medio.



 La democracia consta del poder de la mayoría, y como la mayoría en este país son subnormales sin pensamiento propio con menos neuronas que un pepino, esta está condenada al fracaso. En la democracia no cuenta la calidad sino la cantidad. Así, el voto de la minoría de inteligentes, cultos e idealistas no tiene nada que hacer contra el de la mayoría borrega, inculta, materialista y estúpida.
Los políticos dependen del voto del populacho y como el slogan “educación gratuita bla bla” se ha transformado en algo incuestionable e intransable para la mayoría, vemos lo que vemos, todos o casi todos los honorables candidatos a lamerle las patas  a la nueva religión de las masas.

El que de “más gratuidad” es el que ganara,  el que más mal hable del lucro es el que ganara.

El lucro, como dijo en una ocasión el chacón Villegas, se ha convertido en algo “obsceno”, inmoral y total y completamente condenable. Solo con decir esa palabra  ves a las masas frunciéndote el ceño con cara de repulsión y odio. Se llega al extremo de golpear a quien no quiera ir a las marchas. El nuevo dios de las masas, el benévolo y todopoderoso  “sr educación publica, gratuita y bla bla” y su nuevo satanás, el malvado, diabólico  y mefistofélico “sr lucro”, conforman una religión de fanáticos que no aceptan blasfemos ni herejías. Si no estas con ellos debes ser crucificado, empalado y quemado vivo, como mínimo.

La verdad es que el Estado debe garantizar la educación para el pueblo, y la educación para el pueblo es la educación básica y secundaria. Allí es donde debe hincar el diente con mayor fuerza para tener un pueblo culto y con altos valores.
Que el 80% de los chilenos sufran de analfabetismo funcional al completar su educación secundaria, es decir, que no entiendan lo que leen, es algo que debería preocuparnos muuuucho más que la “gratuidad”.
Tal vez los profesores no tengan la calidad o la competencia necesarias, tal vez el Estado no esta haciendo bien su trabajo allí, tal vez el chileno medio es realmente un troglodita, una semi-bestia al que solo se le puede enseñar ciertas cosas básicas ya que posee una capacidad intelectual muy limitada y estrecha, o tal vez una combinación de todo. El punto es que estamos mal, y también mal enfocados en el asunto.

La concertación se dedico a ampliar la inclusión en la educación superior, otorgando cada vez mas becas, pero la calidad prácticamente no la toco, la dejo ser. Y así seguirá con la Dra Bachellet cuando vuelva a ser presidenta de nuestra nación, seguirá otorgando becas, o quizás dé educación gratuita para algunos o para muchos o para todos, pero la calidad seguirá estando atrás de la  política concertacionista de inclusión masiva en la educación superior.

La masificación de algo produce su devaluación y perdida de calidad, eso es un hecho, y lo mismo pasa con la educación. Si se masifica la educación superior através de la  “educación publica, gratuita y de calidad para tooodooos!!!!”, su calidad disminuirá progresivamente hasta alcanzar un nivel promedio ínfimo, para que las masas puedan sacar su titulo, y las pocas personas que realmente merecen ser profesionales se contaminaran con la masa, que tiende a arrasar con todo lo que no sea vulgar, con todo lo que no sea masa.

La educación superior NO debe ser “gratuita y para todos!!!”, ya que no todos tienen las competencias necesarias para ser un buen profesional, no todos somos “diamantes en bruto”, no todos somos iguales. La educación básica  y secundaria tal vez y digo tal vez pueda serlo, “educación básica y secundaria publica,  gratuita y de calidad para todos!!” , tal vez. Pero la educación superior, la especialización, el profesionalismo no es para todos. No somos todos iguales, y no tenemos las mismas capacidades. La naturaleza es aristocrática, en la naturaleza no existe el comunismo, y contra la naturaleza no hay victoria posible, la realidad es invencible.

La educación superior debe ser por tanto, accesible solo para nuestros mejores elementos, los mas capacitados, los que se elevan por sobre la masa de borregos mediocres y manipulables, siendo criterioso con la vara de medir, ya que en este país no se puede exigir demasiado. Debe ser también un lugar de gran prestigio, con un ambiente exclusivo para nuestra elite nacional.
Y esos individuos que pueden formar parte de esa elite, pueden nacer en cualquier estrato social, no solamente de los poderosos, y es deber del Estado desarrollar estrategias para poder captarlos, extraerlos de las masas y ponerlos junto a sus “iguales”.

 Alguien reclamara "pero en Europa...". Chile no es Europa.